Japón ajeno a la enorme polémica que existe sobre las matanzas de delfines en Taiji, sigue permitiendo esta masacre. 

Sorprende la cifra de lincencias que dan al año: 23.000 y aunque la asociación Sea Shepherd lucha para que esto termine, no pueden detenerlo. El gobierno la permite, la apoya y a la mínima molesta, encancerlan a cualquiera que pueda molestar a los “pescadores” de delfines. Erwin Vermeulen(activista, que fue a Japón a investigar el mismo esta caceria) fue detenido cuando intentaba hacer fotos a pescadores que transportaban delfines vivos al Dolphin Resort Hotel. No estaba haciendo nada ilegal, pero lo detuvieron alegando que empujo a unos pescadores. Erwin lleva preso desde el 22 de Septiembre del 2011 y si queréis podéis firmar aquí para intentar ejercer mas presión y que lo liberen cuanto antes.

Mientras tanto, varios sitios en internet informan en directo de la matanza e incluso cuantos animales son sacrificados y cazados vivos. Pese a toda esta mala publicidad, Japón sigue imparable y una muestra son los datos de la actual temporada:

Desde el 1 de Septiembre del 2011, han dirigido a la cueva de Taiji 710 delfines de 7 especies diferentes. De estos 710 delfines, 615 fueron matados, 44 liberados y 46 capturados vivos para vender a delfinarios. Los 5 restantes, no se sabe que sucedió con ellos.

Dejando a un lado a los 615 delfines que se comen, los otros 45 que son destinados a parques acuáticos, sufren traumas/depresiones tras ver como aniquilaban a su familia y luego su encierro. Pero es que además de todo esto, Taiji cuenta con el privilegio de tener el delfinario mas pequeño del mundo. Un museo sobre esta “tradición” y donde mantienen encerrados a 2 delfines como si se tratase de carpas un acuario. Los dos delfines cautivos, han sido bautizados como “Triste” y “Soledad”.

 

Es la triste realidad de un país que aunque presume de su liderazgo tecnológico, es tercermundista a la hora de hablar de medio ambiente.

PD: No podía cerrar esta entrada, sin recordar las matanzas anuales que también Japón lleva a cabo sobre las ballenas. Otra triste realidad de dicho país asiático.